Bueno, perdonad que no pasara ayer, pero no me dejaron entrar en talleres. Es que tuvimos un pequeño problemita en el patio con un imbecil que le tiene mania al fary. Ya ves tu, le toca los cojones que mi amigo este todo el dia cantando y haciendo palmas. Digo yo que que mal le hace a nadie.
El caso es que el pobre solo trataba de alegrar un poco al Juli, que esta echo polvo con el divrocio. Es que parece giliollas, joder, se lo he dicho, aunque se mosquee. Lleva toda la vida esperando a quitarse a la parienta de encima y ahora que se ha divorciao, le da por acordarse de las hijas, de lo bien que estaban juntos de jovenes y de lo bien que lo monta la otra en la cama, que por lo visto es una fiera.
Y me decia "joder, bici, es que ahora tampoco me puedo casar con mi gitana, que va a pasar de mi. Vamos, lo que faltaba, que nos casaramos". La verdad es que entonces si que se iba a cagar la perra.
Ahora, que fary y yo nos hemos echao unas risas pensando en que los dos ibamos a la boda y el llevaba las arras, con lo feo que es el cabron y yo pasando la corbata del juli y la liga de su gitana.
Jajaa, que descojono.
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